Mnemosyne – Mousike

vol. 1. Las Musas

Nuestro Universo

Introducción

Comentario

Referencia

Conocemos la relación de los humanos con las deidades primordiales a través de la tradición oral, que finalmente fue consignada por poetas en la escritura. 

Lo que sabemos sobre los orígenes de la civilización, de manera natural, comienza con las tradiciones orales que fueron escritas desde la más remota antigüedad en libros como el Enuma Elis y la saga de Gilgamesh, descritas por Beroso en su Babylonica.  La narración de Beroso, quien era sacerdote de Marduk,  es el único documento genuinamente babilónico escrito  en griego koinè que se conoce. Heródoto, en 420 a. c., había descrito en griego varios aspectos de la cultura babilónica como observador directo.

Hesiodo y Homero habían escrito antes que Beroso.  En Babilonia también había un legado escrito comparable que sobrevivió en menor medida, debido en parte a que los babilonios escribían en tabletas de arcilla, cuya duración era variable. 

 

Durante el período de preescritura, la preservación de las historias se realizaba mediante la memorización de un repertorio de palabras, probablemente derivadas de onomatopeyas articuladas con intensidades y duraciones variables. Los primeros lenguajes surgieron al codificar en palabras las señales producidas por los comunicantes mediante sonidos, gestos y otras formas expresivas. Los procesos de mimesis que nos permiten aprender el lenguaje son ancestrales e incluso anteriores a lo humano.

[AUDIO 4]

 

La evolución de los lenguajes escritos abarca apenas unos pocos milenios, mientras que la de los lenguajes hablados es tan antigua como la de los humanos. Desde sus orígenes, el lenguaje oral ha sido utilizado junto con otras formas de señalización, tanto naturales como artificiales. Cuando surgió la escritura, los lenguajes hablados y la música ya habían evolucionado durante tantos milenios que solo era posible conservar la memoria de las palabras de invención o de adquisición más recientes.

Lo que sí pudo preservarse durante varios milenios fue la noción de una época en la que los lenguajes eran lo suficientemente simples como para entenderse entre sí. Esto sugiere la existencia de bases onomatopéyicas comunes, configuradas de manera similar entre distintas comunidades humanas. Desde esta perspectiva, el relato de la torre de Babel puede interpretarse como la memoria mítica de un acontecimiento histórico real, no necesariamente único. Un zigurat de gran altura pudo haberse colapsado durante su construcción por diversas causas; sin embargo, más allá del hecho concreto, el relato simboliza la fragmentación lingüística de las comunidades humanas.

 

 

 

El lenguaje prosaico existe desde un principio,  pero la articulación de palabras  de modo que puedan recordarse es uno de los primeros regalos de Euterpe, junto con la música.

Estos primeros dones no necesitaban de escritura.

Era suficiente, el usar nuestras facultades de memorización y nuestros métodos de aprendizaje, para manejar de manera diestra los lenguajes que fueron evolucionando.

 

 ¿Cómo aprendemos un lenguaje?

Agustín de Hipona nos da su interpretación de cómo el lenguaje se aprende rápidamente en los primeros años de vida y, con los elementos aprendidos, se manejan y se forman memorias que se transmiten por repeticiones sucesivas. 

 

Cuando  el lenguaje se codificó en escritura, la capacidad de memoria aumenta de manera considerable porque ya no se hace necesario recordar cada historia que uno escucha,  El lenguaje se refina porque ya no depende de la memoria de cada comunicante.  Una vez que una historia está escrita, se altera solamente cuando de manera deliberada se desea cambiar; entonces, se reescribe, pero la base fundamental se preserva, a menos que  se sustituya por una historia nueva.

 

En los inicios de la civilización en Grecia,  en Creta y en Micenas, los caracteres cuneiformes se usaban en los sistemas de escritura Linear A y Linear B para codificar el lenguaje griego en la administración.  En la traducción de una tableta de Linear B se hace referencia a Dédalo. No se sabe si se refiere a un personaje real o si el término se usa como sinécdoque de ‘constructor’.  En este punto, es importante enfatizar que los caracteres cuneiformes representaban sonidos y no necesariamente palabras completas.

Estos simbolos cuneiformes se originaron en Sumeria y formaron la base de la escritura de muchos lenguajes en esta región y, fueron exportados a otras  con quienes mantenían comercio.

La aparición y evolución de la escritura está bien estudiada a partir de la evidencia arqueológica, la  escritura misma. y lo que la escritura describe.

Loa caracteres cuneiformes no fueron los únicos caracteres que aparecieron con la escritura, pero si podemos conjeturar que ciertas marcas usadas en los protolenguajes pueden tener significación comun y, en un nivel muy básico, forma similar; nudos en cuerdas, marcas en piedra, hueso o arcilla podrían haber indicado cantidades, al mismo tiempo que nuestros dedos nos daban una manera de contar a la que fácilmente podíamos relacionarnos. Es facil asumir que la protoescritura tuvo un periodo de evolución largo hasta que que comenzaron a aparecer símbolos no numéricos de la misma manera en que el paso de onomatopeyas, a palabras y a frases fue gradual. 

  

 

  La poesía escrita es poco más antigua que la prosa. La poesía hablada es mucho más antigua. 

Los sonidos de la naturaleza eran imitados y organizados, se les daba ritmo y se escandían de manera memorizable. Se separaban en palabras, frases y grupos de palabras susceptibles de ser fácilmente recordables.

La música y la danza nacen con la poesía. 

 

 El poema más antiguo que se ha descubierto, es la Saga de Gilgamesh y el Enuma Ellis. E primero fue escrito aproximadamente en el año 2100 antes de la era actual.  

  

 [A]

 . 

Con el fin de la edad del bronce, Grecia entra en una era llamada “edad oscura“, en la que la civilización se colapsó. 

Durante este colapso, se perdió el uso del Linear A y B. Aqu’i debemos  remarcar que la tradici’on oral sigui’o de manera ininterrumpida porque, los s’imbolos del linear A y B, eran usados para tareas eminentemente administrativas, al igual que en mesopotamia.

 

 Los símbolos que Cadmo trajo de Fenicia entraron en uso. Con esos símbolos más nuevos para representar las vocales surge el alfabeto griego.

 

Heródoto estima que Cadmo vivió mil seiscientos años antes de su época, lo que sería alrededor del año 2000 a. C.[12]

Si el uso del Linear A y del linear B se perdi’o al final de la edad de bronce, podemos afirmar que los s’imbolos que Caadmo trajo a Tebas entraron en uso al mismo tiempo que el linear B se usaba en Creta y Micenas.

Durente estos per’iodos, no existe evidencia de su uso mas allá de el uso en administración.

La diferencia tan grande entre su introducción y la aparición de los primeros poemas escritos en griego, es si,ilar a la que existe entre el uso del cuneiforme que se originó alderedor del año 3000 AC, y los primeros poemas. son escritos casi mil años despues. 

 

 

 

 Hesiodo en el siglo VIII AC nos habla de los mitos de creación que hasta entonces, se habían propagado en forma oral primero y después, en forma escrita. 

Estos mitos, en diferentes versiones, eran parte de otras literaturas que ya estaban escribiendo historias. Ya había una tradición de grandes bibliotecas. La Biblioteca de  Ashurbanipal  en el siglo VII a. C. contenía, entre otros libros, La saga de Gilgamesh en la que se narra la primera historia del diluvio y muchos otros mitos.

 El trabajo de Hesíodo es tan importante como el del libro del G’enesis  porque nos narra la creación humana como un reflejo de la creación de los dioses.

 

El tema central de nuestro libro, es Mousike: El Ars techne, el acto de creación de artefactos.  

 Nuestras creaciones. son guiadas por Las Musas  Hesiodo comienza hablando de  ellas y de los dioses que pueblan su universo.

 

 

 

 

La titanesa Mnemosyne, a cargo de recordar todo cuanto ha sucedido en el universo, enseña a los humanos, por conducto de las Musas, a recordar, a aumentar y a continuar la memoria de nuestro universo.

Diferentes lenguajes los usaban de esta manera, y es muy probable que los primeros lenguajes en los que se usaron estos caracteres hayan tenido un gran número de palabras prebabelianas. Lo que sí podemos conjeturar fácilmente es que los lenguajes prebabelianos tuvieron una vida mucho más prolongada que los lenguajes diferenciados.

 

 Se puede hacer una conjetura sobre el nacimiento de los lenguajes, evolucionando desde tiempos prehumanos. Imaginemos un lenguaje que contiene 200 palabras, una muestra de veinte sería: :

Auu, argh, ayyy, ugh, gu,wuff, splsh,bum, bam, bom, ma, me,mut,  pa, whishhh, pong, ping, pang, pan,  chomp, brrrmmm, flee, uff, fuu, ki, kiki, ur 

 

Puk le dice a Zuk que unos lobos les están anunciando que hay un mamut cerca y que les gustaría participar en la cacería. Para ello, gesticulan en la dirección del lobo al tiempo que dicen auu, wuff ma mut. Los aullidos de los lobos son distinguidos por Puk y Zuk de los ladridos a corta distancia, que suenan algo como “wuff”, y se usan para referirse a un lobo.  La comunicación entre lobos y humanos es comprensible gracias a un repertorio común de sonidos articulados.  Muchos de los sonidos que emiten los lobos los podemos emitir o aproximar. Es probable que los lobos también sepan imitar algunos sonidos humanos, pero sabemos que hay aves que sí lo hacen. Puk y Zuk se comunican entre sí mediante gestos y las doscientas palabras de las que hablamos, además de tacto y expresiones faciales. Con la muestra de veinticuatro palabras del vocabulario de este lenguaje, podemos, con ayuda de gestos, comunicar con bastante precisión sobre muchas cosas. En la muestra podemos ver palabras claramente relacionadas con onomatopeyas de sonidos que sirven como señales. La palabra “splsh“,por ejemplo, es una onomatopeya que construimos con nuestro aparato vocal para describir el agua al caer o un objeto al caer al agua. El resto del vocabulario incluye conjunciones, interjecciones, artículos, adverbios y otras categorías gramaticales. A cada palabra se le aplican inflexiones que incrementan su expresividad y amplían su capacidad comunicativa.

 

 

En este lenguaje, estamos codificando los sonidos de las palabras usando el alfabeto latino, pero eso es un artificio nuevo. El lenguaje que usaban Puk y Zuk, no fué escrito nunca, porque la misma idea de escribir aun no había nacido. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

When they named any thing, and as they spoke turned towards it, I saw and remembered that they called what they would point out by the name they uttered. And that they meant this thing and no other was plain from the motion of their body, the natural language, as it were, of all nations, expressed by the countenance, glances of the eye, gestures of the limbs, and tones of the voice, indicating the affections of the mind, as it pursues, possesses, rejects, or shuns. And thus by constantly hearing words, as they occurred in various sentences, I collected gradually for what they stood; and having broken in my mouth to these signs, I thereby gave utterance to my will.

Augustine,  Saint . The Confessions: (Illustrated) . Legendary Authors. Kindle Edition. 

 

By Marsyas (2007), CC BY 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=471575

 

Allí, tallada en la ladera de un acantilado de piedra del monte Behistun, se encuentra una inscripción de quince metros de alto por veinticinco de ancho, que describe acontecimientos ocurridos antes y durante el reinado de Darío el Grande, entre 522 a.C. y 486 a.C. Esta Inscripción de Behistun es un monumento cuneiforme trilingüe escrito en acadio, elamita y persa antiguo. Es comparable a la Piedra Rosetta, ya que permitió a los eruditos descifrar una escritura antigua hasta entonces indescifrable.

Davis, Gerald J.. Gilgamesh: The New Translation (p. 12). Insignia Publishing. Kindle Edition.

Behistun Inscription – Bistoun – Bisotoun

Esta separación de lenguajes nos hace pensar que los constructores de la torre de Babel hablaban un lenguaje con raíces comunes, pero diferían por las diferentes palabras usadas en cada especialidad de construcción. También, es plausible que grandes grupos con lenguajes ya diferentes, recurrieran a traductores. La construcción de un zigurat bien podía haber requerido mano de obra especializada importada para el proyecto. etc, El punto es, de que al colapsarse la torre, los sobrevivientes no podían comunicarse bien entre sí porque durante la construcción, no necesitaban lenguaje adicional porque su trabajo era implacable e incesante. Cualquiera que sea el caso, la historia nos habla de tiempos de lenguaje ancestral compartido y recordado.

¿Qué es lo que se recordó y compartió?

Para narrar la creación del universo, hemos recurrido a las musas, quienes nos entregan a los humanos las historias de nuestra creación.

Ahora narraremos, de manera sucinta, la creación del universo y de los espíritus tutelares que lo guían. 

Este viaje lo haremos visitando el árbol genealógico de los dioses griegos, según la Teogonía de Hesíodo.

La razón de usar la Teogonía de Hesíodo como fuente fundamental para esta discusión es porque, de hecho, es la versión que describe claramente nuestra cultura.

Los mitos de creación no son muy diferentes de los de las ciencias modernas y siguen teniendo valor heurístico en todos los ámbitos del saber.

El caos que Hesiodo describe no es diferente del caos que los físicos describen en el llamado Big Bang, cuando, en un estado de energía enorme, las fuerzas elementales comienzan a evolucionar. 

 

La oscuridad y la noche son las fuerzas primordiales que sirven para instanciar un ciclo cósmico

La luz es un estado de alta energía que, con el tiempo, se disipa hasta la oscuridad completa.

La luz (Aether) y la oscuridad (Erebus) son dos aspectos del mismo movimiento que resulta de un  estado energético global descendente, al mismo tiempo que acumula toda la energía de manera natural en el orden dictado por una geometría sagrada.

Cuando el fuego divino parece consumirse, es para formar algo nuevo y, casi siempre, más complejo.

Esta complejidad crece hasta llegar a la auto-replicación y propagación.

work in progress.

 

La relación de los humanos con las deidades primordiales la conocemos a través de la tradición oral, que finalmente fue consignada por los poetas. 

Lo que sabemos sobre los orígenes de la civilización, de manera natural, comienza con las tradiciones orales que fueron escritas desde la más remota antigüedad en el Enuma Elis y la saga de Gilgamesh, descritas por Beroso en su Babylonica. 

Beroso (floreció hacia el año 290 a. C.) fue un sacerdote caldeo de Bel en Babilonia que escribió una obra en tres libros (en griego) sobre la historia y la cultura de Babilonia dedicada a Antíoco I (c. 324-261 a. C.). Fue ampliamente utilizado por compiladores griegos posteriores, cuyas versiones a su vez fueron citadas por historiadores religiosos como Eusebio de Cesarea y Josefo. Así, Beroso, aunque su obra solo se conserva en citas fragmentarias, es recordado por transmitir a los antiguos griegos el conocimiento de los orígenes de Babilonia.

La narración de Beroso es el puente más antiguo a la cultura babilónica y establece una conexión directa que permite el buen uso del conocimiento y su aplicación para aumentar los propios.  Hesiodo y Homero habían escrito antes que Berosos, pero del lado de Babilonia, también había un legado escrito comparable. Mucho de esto, ha sido recientemente disponible con la traducción exitosa de lenguajes cuneiformes y el desciframiento de partes sustanciales de la Biblioteca de  Ashurbanipal .Como hemos visto antes, para narrar la creación del universo, hemos tenido que comenzar por describir a las musas, quienes, a su vez, nos entregan a los humanos las historias de nuestra creación. Ahora narraremos, de manera sucinta, la creación del universo y de los espíritus tutelares que la guían. Este viaje lo haremos visitando el árbol genealógico de los dioses griegos, según la Teogonía de Hesíodo. La razón de usar la Teogonía de Hesíodo como fuente fundamental para esta discusión es porque, de hecho, es la versión que describe claramente nuestra cultura. Los mitos de creación no son muy diferentes de los de las ciencias modernas y siguen teniendo valor heurístico en todos los ámbitos del saber.

El caos que Hesiodo describe no es diferente del caos que los físicos describen en el llamado Big Bang, cuando en un estado de energía enorme, las fuerzas elementales comienzan a evolucionar. 

 

La oscuridad y la noche son las fuerzas primordiales que sirven para instanciar un ciclo de lo que Nietzsche llamaba el eterno retorno.  La luz es un estado de alta energía que, con el tiempo, se disipa hasta la oscuridad completa. La luz (Aether) y la oscuridad son dos aspectos del mismo movimiento que resulta de un  estado energético global descendente, al mismo tiempo que acumula toda la energía de manera natural en el orden dictado por una geometría sagrada. Cuando el fuego divino parece consumirse, es para formar algo nuevo y, casi siempre, más complejo. 

Este argumento lo seguiremos formando al mismo tiempo que atendemos a Hesíodo.

 

KHAOS (Caos) fue la primera de las divinidades primordiales (protogenoi) en surgir en los albores de la creación. Le siguieron rápidamente Gaia (Gea, Tierra), Tartaros (el Abismo) y Eros (Procreación).

Khaos era la atmósfera inferior que rodea la Tierra, tanto el aire invisible como la oscuridad de la niebla y la bruma. La palabra khaos significa «brecha» o «abismo», siendo el espacio entre el cielo y la tierra. Khaos era la madre y abuela de las otras esencias brumosas: Erebos (las brumas de la oscuridad del inframundo), Aither (las brumas etéreas del cielo), Nyx (la noche) y Hemera (el día), así como de los numerosos Daimones (espíritus) que la habitaban e impulsaban las emociones. 

Del caos, nace la oscuridad (Erebus) y la noche (Nyx)

EREBOS (Erebus) era el dios primordial de la oscuridad y consorte de Nyx (Noche).  Sus oscuras brumas rodeaban el mundo y llenaban las profundas cavidades de la tierra. Al atardecer, Nyx, la esposa de Erebos, extendía la oscuridad de Erebos por el cielo, trayendo la noche, y su hija Hemera la dispersaba al amanecer, trayendo el día: la primera oscurecía el Aither (Éter), la luz celestial del éter, y la segunda lo revelaba. En las cosmogonías antiguas, el éter celestial (aither) y las oscuras brumas del inframundo (erebos) se consideraban las fuentes del día y la luz, más que el sol.

Nyx era una antigua deidad que solía representarse como la esencia misma de la noche: un velo de nieblas oscuras que cubría el cielo para ocultar la luz de Aither, el azul brillante de los cielos. Su contraparte era Hemera (el Día), que disipaba las nieblas de la noche al amanecer.

 

Hesiod, in his Theogony, considers the first beings (after Chaos) to be ErebusGaiaTartarusEros and Nyx. Gaia and Uranus in turn gave birth to the Titans, and the Cyclopes. The Titans Cronus and Rhea then gave birth to the generation of the OlympiansZeusPoseidonHadesHestiaHera and Demeter, who overthrow the Titans, with the reign of Zeus marking the end of the period of warfare and usurpation among the gods.

Wikipedia

Hesíodo, en su Teogonía, considera que los primeros seres (después del Caos) fueron Erebo, Gea, el Tártaro, Eros y Nyx. Gea y Urano dieron a su vez origen a los Titanes y a los Cíclopes. Los Titanes Cronos y Rea dieron lugar a la generación de los Olímpicos, Zeus, Poseidón, Hades, Hestia, Hera y Deméter, que derrocaron a los Titanes, marcando el reinado de Zeus el final del periodo de guerras y usurpaciones entre los dioses.

Erebus. In Greek mythologyErebus (/ˈɛrəbəs/;[1] Ancient GreekἜρεβοςromanizedÉreboslit.‘”darkness, gloom”‘),[2] or Erebos, is the personification of darkness. In Hesiod‘s Theogony, he is the offspring of Chaos, and the father of Aether and Hemera (Day) by Nyx (Night); 

Wikipedia

En la mitología griega, Erebo (/ˈɛrəbəs/;[1] griego antiguo: Ἔρεβος, romanizado: Érebos, lit. '”oscuridad, penumbra”‘),[2] o Erebos, es la personificación de la oscuridad. En la Teogonía de Hesíodo, es el vástago de Caos, y el padre de Éter y Hemera (Día) por Nyx (Noche);

 Nix.Without the assistance of a father, produces

Moros (Doom, Destiny),

Thanatos (Death), 

Hypnos (Sleep),

Oneiroi (Dreams), 

Momus (Blame),

Oizys (Pain, Distress),

Moirai (Fates),

Keres

Nemesis (Indignation, Retribution), 

Apate (Deceit),

 Philotes (Love),

Geras (Old Age),

Eris (Strife).

By Partenogénesis begets;

 Ponos (Hardship),.

Lethe (Forgetfulness)

 Algea (Pains),

Hysminai (Battles),

 Makhai (Wars),

 Phonoi (Murders)

Androktasiai (Manslaughters);

Neikea (Quarrels)

 Pseudea (Lies)

Logoi (Stories)

Amphillogiai (Disputes)

Dysnomia (Anarchy)

 Ate (Ruin)

Horkos (Oath)

Eris (Strife).

Eris (Strife).

Erebus and Nix

Pontus (/ˈpɒntəs/GreekΠόντοςtranslit. Póntoslit. “Sea”)[1] was an ancient, pre-Olympian sea-god, one of the Greek primordial deities. Pontus was Gaia‘s son and has no father; according to the Greek poet Hesiod, he was born without coupling,[2] though according to Hyginus, Pontus is the son of Aether and Gaia.[3]

Pontus and Gaia 

~ Uranus

Uranus was a primordial deity who had several children with Gaia.

When he was castrated by Chronus the blood of his genitals fell into the ocean and from there Aprodita was born.

Uranus and Gaia 

Titans (Ancient Greekοἱ Τῑτᾶνεςhoi Tītânessingularὁ Τῑτᾱ́ν, -ήνho Tītân

 Coeus,

  Iapetus,

Titanides (αἱ Τῑτᾱνῐ́δεςhai Tītānídes

Theia

Rhea,

 Mnemosyne

Oceanus and Tethys

Coeus and Phoebe

Crius y Euribya

Astreus

Pallas

Hyperion and Theia

Helios

Selene

Eos

Iapetus and Clymene

Atlas

Menoetius

Epimetheus

Chronus and Rhea

Hestia

Zeus

Arhena

Demeter

Demeter and Zeus

Persephone

Hera

Hera and Zeus

Hebe

Ares

Ares and Aphrodite

Eros

Anteros

Phobos

Deimos

Harmonia

Adrestia

 

Eliethya

Hades

Poseidon

Themis and Zeus

Horae

Eunomia

Dike

 Eirene

Moirai

 Cloth

Lachesis

Atropos

~ Euterpe (Music)

Brontes

Steropes

Cottus

 Briareus

Gyges

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